¡Bienvenidos a la segunda entrega de nuestra serie retrospectiva! Si te perdiste el artículo del mes pasado, estamos haciendo un recorrido cronológico mes a mes para revisar la evolución real de nuestro patrimonio familiar desde finales de 2019 hasta el presente.
En el primer capítulo dejamos nuestra foto financiera en diciembre de 2019, disfrutando de la estabilidad de nuestro nuevo hogar, de un nuevo trabajo tras mi máster y de un patrimonio neto de $156,237. Tres meses después, nos plantamos en marzo de 2020.
La llegada del COVID-19 paralizó el planeta y provocó una de las caídas bursátiles más rápidas y profundas de la historia de los mercados financieros.
¿Cómo afectó este terremoto a nuestros números?
Esta fue nuestra foto financiera al cierre de marzo de 2020:
| Activos | ||
| Pre-tax | $55,741 | 8.72% |
| After-tax | $57,575 | -15.12% |
| Vivienda (est.) | $223,000 | 1.73% |
| Total Activos | $336,316 | -0.59% |
| Pasivos | ||
| Prestamos | $3,500 | -34.56% |
| Hipoteca | $175,152 | -0.89% |
| Total Pasivos | $178,652 | -1.88% |
| Patrimonio Neto | $157,664 | 0.91% |
Si se mira la cifra final, nuestro patrimonio neto se mantuvo prácticamente plano, con un ligerísimo incremento del 0,91%, y cerró en $157.664.
1. Cuentas de inversión
- Pre-tax (+8.72%): A pesar del desplome del mercado en marzo, nuestras cuentas antes de impuestos subieron hasta $55,741. ¿Cómo es posible? Principalmente gracias a que el nuevo trabajo traía consigo un incremento en aportaciones automáticas desde la nómina que amortiguaron el golpe.
- After-tax (-15.12%): Aquí es donde se nota el impacto directo e inmediato de la volatilidad del mercado, que cae a $57,575. Al ser dinero ya invertido en su totalidad, sin el aumento del flujo de las aportaciones de nómina que tenían las cuentas pre-tax, vimos cómo el valor en pantalla se evaporaba en cuestión de semanas.
2. Hipoteca y préstamos
Mientras los mercados caían, nuestro balance se sostuvo gracias a la economía real e interna de nuestra casa:
- Vivienda (+1.73%): La estimación de nuestra casa aumentó ligeramente a $223,000. En ese momento, el mercado inmobiliario aún no sospechaba el «boom» que vendría tras los confinamientos.
- Liquidando los préstamos (-34.56%): Redujimos el préstamo para las reformas de la casa de $5,349 a $3,500. En un momento en que el mundo exterior se llenaba de incertidumbre, reducir la deuda a corto plazo nos dio una inyección de seguridad y control. La hipoteca, por su parte, siguió su curso natural y bajó 0,89%.
La suma de nuestros hábitos.
Mantener e incrementar las aportaciones automáticas de mi nuevo trabajo, pagar la hipoteca religiosamente, seguir atacando el préstamo a corto plazo y mantener la tarjeta de crédito a cero (pagando siempre el saldo total del mes para disfrutar de los beneficios sin regalar intereses al banco) fue lo que salvó el trimestre. Dejamos que el mercado hiciera lo suyo. No tocamos ni una sola inversión.
El próximo mes daremos el salto al segundo trimestre de 2020. Veremos qué pasó cuando el mercado financiero se dio cuenta de que el mundo no se iba a acabar, lo que disparó uno de los rebotes alcistas más salvajes y rápidos que hemos visto.
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